El racó de l'Oriol es un pequeño bar escondido en la zona alta del Eixample. A priori puede parecer el clásico bar de tapas dónde ver los partidos del Barça, pero sus hamburguesas son toda una perla que merece la pena descubrir.
El panecillo de panadería, algo seco a según que horas, envuelve una hamburguesa hecha con carne de mercado, no os decepcionarán con un trozo de carne congelado, que por este motivo puede variar en tamaño y precio según el día, 6,90€ una hamburguesa de unos 200gr, 4,90€ por una de tamaño más reducido.
Sea como sea el tamaño de la pieza de carne, esta siempre es de gran calidad y se deshace en la boca con cada mordisco, fundiéndose con los demás ingredientes, como el huevo frito, la cebolla perfectamente caramelizada o el beicon que es realmente sabroso. Todo ello bañado con mayonesa y salsa de carne que le da un toque especial.
Las cervezas frías (Moritz 1,50€) son el acompañamiento perfecto para está comida, no precisamente de dieta.
Pese a que el local no es muy grande, su distribución en U no ayuda a crear un ambiente demasiado acojedor, pero eso lo compensa su dueño Oriol, siempre atento con los clientes y dispuesto a hacerte sentir como un cliente habitual.
Un bar que sobrepasará vuestras expectativas por menos de 10€.
Pros: Calidad del producto, calidez del servicio
Contras: Local, variabilidad de la carta
No hay comentarios:
Publicar un comentario